
Un vídeo corto por producto sube la conversión y baja las devoluciones. Grabarlos para un catálogo de trescientas referencias es inviable para una tienda pequeña; generarlos es posible, con un límite muy claro: el producto que se ve debe ser el producto que llega.
Sección 01
Qué se puede generar y qué no
Fondos, ambientes, movimientos de cámara y transiciones: generables sin problema. El producto en sí: fotografía real, siempre. Combinar una foto fiel con un entorno generado es hoy el mejor equilibrio entre coste y honestidad.
Los detalles que motivan una devolución son el color exacto, la textura y la escala. Ninguno de los tres debe salir de un modelo generativo.
Incluye siempre un plano con referencia de tamaño reconocible. Es el truco más barato para reducir devoluciones y ningún generador lo hace por ti.
Sección 02
Un flujo repetible por producto
Toma tres fotos reales del producto sobre fondo neutro: frontal, tres cuartos y detalle. Ese es todo el trabajo manual.
A partir de ahí, genera cuatro planos de ambiente y monta una pieza de doce a quince segundos con el mismo esquema para todo el catálogo: entrada, detalle, contexto de uso, cierre con precio.
La consistencia visual entre productos importa más que la espectacularidad de cada vídeo. Un catálogo coherente parece una marca; uno con quince estilos parece un mercadillo.
Sección 03
Formatos y plataformas
Exporta vertical 9:16 para redes y cuadrado 1:1 para la ficha de producto. El horizontal casi no se usa ya en comercio electrónico.
Cuida el peso: un vídeo de más de dos megas en la ficha penaliza la velocidad de carga y, con ella, las conversiones y el posicionamiento.
Sin sonido por defecto. Si el vídeo necesita audio para entenderse, está mal montado.
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